La gran guerra es quizas el final de los hombres...
“Destrucción veo en mis sueños…la enorme pestilencia viene por nosotros, los años han pasado pero la muerte solo esperaba su oportunidad, se refugia en nuestros corazones…nos aniquila, nos envenena…la gran Guerra es quizás el fin de los hombres, nuestro fin, el demonio viene a reclamar estas tierras, la arena de nuestro reloj se ha terminado, nuestro fin se acerca…. Se acerca raudo como el viento trayendo la mortandad como espada y el miedo de los hombres como escudo…es nuestro destino…el peor de todos...” Fragmento de La Antigua Profecía.
Mi nombre es Xevaus, líder de los Crusaders de Ossyria y general de las Cinco Muertes, llegamos a las murallas de Orbis para reemplazar a los Mages del Hielo quienes aun están faltos de energía debido a el ambiente….. Les falta acostumbrarse a la calidez d Orbis, La Orden del Dragon ha ido a la ciudad para una completa descontaminación de sus cuerpos, los demonios emanan corrupción y si esta no se “drena” pueden caer en locura o morir…los Arqueros del Ojo del Miedo nos respaldan, el día ha estado tranquilo, no hemos visto nada anormal, los Priest están desaparecidos, maldición en donde rayos están? Necesitamos a los Priests para contrarrestar a los Balrogs cuando alcancen su máximo poder, Los Crusaders que me acompañan tienen un nivel alto pero ninguno de ellos tiene tanta experiencia por eso aun espero la llegada de el resto de mis fuerzas, hemos estado vigilando estos días pero ayer algo diferente ha ocurrido… nos han emboscado….No como sus ataques desordenados y basados en solo fuerza…era como si lo hubiesen planeado... Los vigías no han percibido a las bestias, cayeron sobre los arqueros de guardia y los aniquilaron, nos levantamos de golpe…era tarde en la noche, sabia q algo andaba mal, apenas tuve tiempo de tomar mi espada y mi casco, Salí corriendo de nuestra tienda y un balrog me recibió con un potente zarpazo, por suerte absorbí bien el daño, una potente explosión se escucho en la parte de arriba de las murallas y varios gritos de dolor me hicieron poner los pelos de punta, sabia que los balrogs habían recuperado el poder casi en su totalidad, empuñe mi espada y ataque…
Usando todo mi poder golpee a la bestia cinco veces y luego corte su cuello, el demonio cayo destrozado…intente observar cuantos eran pero la poca luz me lo impidió, fue solo con el resplandor de unos de mis Crusaders usando su “Panic” cuando me di cuenta del problema en el que estábamos, eran demasiados para todos nosotros pensé en ese momento, nos vimos rodeados y luchando quizás un soldado contra dos o tres balrogs o mas, otra explosión sacudió el lugar, eran balrogs mas poderosos...de esa especie que lanza oscuros rayos que matan todo a su alrededor, fui a por ellos, “Todos en guardia, fuertes y sin vacilar matadlos a todos en nombre de Orbis” les ordene para darles animo, por fin encare a uno de ellos, me lance con todas mis fuerzas contra el, justo cuando estaba cerca el demonio despidió una enorme cantidad de poder haciéndome perder el equilibrio, me golpeo con toda su potencia, mi casco de partió en mil pedazos y todo se me puso en blanco en ese momento, el demonio me tomo por mi capa y me estrello contra un muro, mi espada se perdió en la oscuridad de la noche, los guerreros seguían luchando…..los podía escuchar pero no los veía, las antorchas se habían apagado era imposible luchar así, podía ver solo los ojos del Balrog acercándose hasta mi, “Encended las antorchas maldición” les grite, empecé a arrastrarme tanteando el suelo en busca de mi espada, por fin la conseguí justo a tiempo para bloquear un embestida de la bestia, la ataque en el pecho y luego en la cara, sentí como mis fuerzas se juntaban y allí las libere lanzando toda esa energía en contra del demonio, no quedo ni rastro de el, un arquero cayo desde lo mas alto de las murallas justo frente a mi, estaba destrozado, me llene de ira y arremetí con todas mis fuerzas contra el enemigo, varios Crusaders intentaron ayudar a los Snipers pero fue imposible, los demonio empezaron a atacar las murallas estábamos muy débiles como para subir hasta allá, los que lo intentaron eran arrojados al vació por las bestias, el miedo se alojo en mis pensamientos, si caían las murallas se perderían esos hechizos ancestrales que alejaban a los demonios d la ciudad, no había otra opción teníamos que intentar subir y matarlos antes de que las destruyeran, “Un grupo conmigo, resistan todo lo que puedan, los demás arqueros deben estar por llegar, el resto sigan luchando y cubran a los rangers cuando lleguen” de esta forma varios Crusaders y yo intentamos tomar las murallas, subimos los escalones y nos topamos frente a frente con los Balrogs, eran tantos que no podíamos avanzar matábamos uno tras otro pero no avanzábamos, luego de unos minutos lo conseguimos al llegar a la parte alta nos recibió otro grupo de demonios, con las tropas cansadas no teníamos oportunidad de llegar a tiempo, pude verlos atacando sin piedad las murallas pero era muy difícil llegar hasta ellos, en ese momento observe como uno de los Balrogs se partió en dos, luego vi como varias siluetas saltaron desde los mas alto y empezaron a acribillar a los demonios, “Los Silenciosos”…..el grupo mas aislado de toda Ossyria, “Atacad sin piedad soldados” ordene y empezamos a masacrar a todo lo que se interpuso en nuestro camino, los barrimos a todos….estaba agotado, aun así camine hasta donde estaban los Silenciosos, “Justo a tiempo” les dije….en ese momento lo vi… el DarkLord, el legendario líder de los Silenciosos, “Esta herido gran guerrero” me dijo, observe y entendí, tenia una cortada en mi pecho, “Nada q unas bendas no puedan arreglar” le respondí, pude ver una sonrisa tras su mascara, sus súbditos estaban tras el inmóviles, “Nos llamaron a la guerra y aquí estamos” dijo el poderoso jefe, “Pues que los balrogs tiemblen en sus tierras” le dije a la vez que estrechaba su mano…regresamos a la parte baja, los arqueros que estaban de guardia….todos muertos, varios de mis hombres muertos, el resto completamente heridos, ese fue el saldo de la pelea, el resto de mis tropas han llegado hoy, los malditos Priest brillan por su ausencia las murallas están maltrechas y por eso envió esta carta al Consejo de Orbis, si los balrogs recuperan todo su poder… y atacan en este momento…estamos perdidos..
Comunicado de Xevaus Lider de Cinco Muertes al Consejo de Orbis.
martes, 16 de febrero de 2010
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